domingo, 11 de mayo de 2014

LOS HERMANOS HERNANDEZ -Aquellas Canciones

Drogueria Antioqueña.

LADO 1
PLAYAS TROPICALES - Bambuco
EL TROVERO - Bambuco
EL MENDIGO DEL AMOR - Bambuco
ESPERA MI BIEN ESPERA - Bambuco
LA MULA RUCIA - Joropo
YA TORNA EL INVIERNO - Bambuco

LADO 2
DEVUELVEME EL ALMA MIA - Bambuco
PORQUE SABES QUE TE ADORO - Bambuco
ASOMATE A LA VENTANA - Bambuco
TU ROSTRO LUMINOSO - Pasillo
QUIERO QUE ESCUCHES MORENA - Bambuco

PERDONA SI TE DESVELO - Bambuco




ASOMATE A LA VENTANA


PERDONA SI TE DESVELO


LA MULA RUCIA


Posiblemente no ha tenido Colombia en toda su historia, tres artistas que hayan conocido más mundo, actuado en más sitios y dado más guerra que los hermanos Héctor, Gonzalo y Francisco Hernández, quienes, en 1921, cuando iniciaron en su Aguadas nativa, una peregrinación que habría de prolongarse -por años, constituidos como el conjunto “Arpa del Ruíz", se adelantaban a la importancia que el departamento de Caldas, el que habría de producir a Figueroa y a Luis Carlos González; a Ospina y Peláez; a José Macías y a Fabio Ospina; a Bernardo Gutiérrez, a Guillermo González y a Jaime Henao, tendría dentro del mapa bambuquero de Colombia.

Los Tres Hermanos Hernández, retoños de una familia de músicos que ellos hicieron sonar en el mundo entero, se fueron por los entonces difíciles y abruptos caminos de la América india armados de tiple, guitarra y bandola, tras las huellas que un día trazaran Morales Pino y Pelón Santamarta.

Primero fueron modestas actuaciones nacionales en el Quindío. Luego conquistaron el Teatro Municipal de Cali. Y por fin se hicieron a un contrato en el Circo Riego, en donde Héctor tocaba el “botellófono" y sus hermanos le acompañaban interpretando las melodías de moda.

Venezuela y las Antillas como artistas de carpa. Y en Puerto Rico la anhelada independencia, el salto dorado yanqui, y la incorporación del serrucho, el auténtico serrucho de carpintería, interpretando el cual era un gran astro de impresionante brillo, Héctor Hernández, para conquistar luego los aplausos de Santo Domingo, Haití, Cuba, todos los países Centro Americanos y por fin Nueva York y, en Nueva York su vinculación a la RCA Víctor, tras una triunfal actuación en México en donde el presidente Obregón y su Ministro de Educación, José Vasconcelos, les contrataron para una gira de carácter cultural por todo el territorio nacional.


Entre 1926 y 1936 los Hermanos Hernández hacen con todo éxito los Estados Unidos y el Canadá.
Actúan en teatros de Broadway. Se presentan en las principales radiodifusoras. Tocan en recitales privados para las grandes estrellas cinematográficas. Emocionan al Embajador de su país en Washington, Enrique Olaya Herrera. Se abren para ellos las puertas de la Casa Blanca y en sus salones majestuosos resuenan los bambucos morenos de su Colombia inolvidable.

Van al Viejo Mundo y son Aplaudidos en teatros por el gran pueblo, por los artistas más populares y por los Monarcas más importantes de la señorial Europa. Como soñaban de pequeños, en su casita de Aguadas, una sucesión de triunfos impresionantes los siguen por doquier.

Vuelven a la tierra llamados por la sangre. Su madre se muere y ellos acompañan sus últimos cuatro meses de vida para continuar su peregrinar insaciable.

Los países del Sur de América se inclinan ante el arte de los colombianos. Hasta en el Brasil los comparan con sus mejores créditos cuando interpretan la música carioca.

Viajan a México para participar en la filmación de algunas películas.

Pacho compone la música de la cinebiografía de Simón Bolívar en donde Fernando Soler interpreta al Libertador de Colombia. Y hacen felices interpretaciones en “Mi Viuda Alegre" y “La Liga de las Canciones”, revistas musicales que son éxitos de' taquilla en todo el continente.

En 1940 fallece en México Porfirio Barba Jacob. Y los Hermanos Hernández van a su cuarto bohemio y cantan bambucos, al bardo inmortal que agoniza y que “se siente como sí reposara en el fondo de una perla".

Javier Arango Ferrer contó con las palabras del poeta el recuerdo que en él quedó de aquellas canciones. “Esas manos de los míos cómo tocaban, cómo cantaban I... Si yo hubiera tenido sus manos y hubiera vivido en los tiempos de Salomón, hubiera tañido la tiorba o el salterio...".

Después el regreso a casa. El definitivo retorno.
Los teatros del país aplauden su comedia musical “Colombia Canta’*.y   en las radios sus programas son auténticos impactos.
Héctor muere en Bogotá el día 5 de mayo de 1948 y esta fecha marca el final de la historia de los Hermanos Hernández como conjunto.

Gonzalo se dedicará entonces a la enseñanza. Amorosamente explicará a niños y niñas de la alta sociedad en Bogotá y en Medellín, cómo se pulsan el tiple, la guitarra y la bandola. Y hará charlas interminables con los recuerdos de sus triunfos. Sobrevive 10 años a su hermano y muere como él en Bogotá.

Pacho, el más alegre del grupo. El de los chascarrillos y las anécdotas, se dedica a representaciones artísticas y a administrar con cariño el legado familiar.

Colombia sigue cantando sus bambucos y recordando al trío.

Los Hermanos Hernández grabaron en Víctor multitud de canciones y piezas instrumentales. Era la época en que Jorge Añez y Justiniano Rosales, Miguel Bocanegra y Escobar Casas, Sarita Herrera y Carlos Molina hadan proselitismo colombianista en Nueva York.

Posterior a esas actuaciones que estamos tratando de revivir también para el gusto de bs buenos colombianos, los Hermanos Hernández hicieron una serie de discos en la Habana. Estando de visita en la capital de Cuba don Félix de Bedout, éste los convenció para hacer una serie de melodías que salieran un poco de los moldes que hasta entonces se usaban para interpretar los bambucos.

Pacho Hernández escribió entonces las introducciones y pasacantos que el clarinetista y flautista de la Orquesta de Julio Brito interpretaría frente a los equipos de grabación.

Y se produjo esa serie impresionante que comenzamos a entregar a ustedes de nuevo con este álbum de música colombiana que nos alcanza la presencia vocal de tres auténticos maestros de la canción nacional.

Selección y Notas: HERNAN RESTREPO D.

1 comentario: